De Bello Gallico I
[1] Toda la Galia está dividida a tres partes, de las cuales una la habitan los Belgas, otra los Aquitanos, la tercera aquéllos que son llamados Celtas por la lengua de ellos, Galos por la nuestra. Todos éstos se diferencian entre ellos en la lengua, instituciones y leyes. El río Garona divide los Galos de los Aquitanos, el Matrona y el Sequana divide a los Galos de los Belgas. Los Belgas son los más fuertes de todos éstos, porque están muy lejos del refinamiento y humanidad de la provincia y los mercaderes no van a menudo hacia éstos y llevan esas cosas que sirven para afeminar los ánimos, y (porque) son próximos a los Germanos, los cuales viven al otro lado del Rin, con los cuales hacen la guerra continuamente. Por este motivo los Helvecios aventajan también a los demás Galos en valor, porque luchan con los Germanos en combates casi diarios cuando o alejan a éstos de sus fronteras o éstos mismos llevan la guerra en las fronteras de éstos. Una parte de éstos, la cual fue dicho que tenían los Galos, toma el principio desde el río Ródano, es contenida por el río Garona, el océano y las fronteras de los Belgas, también alcanza el Rin desde los Secuanos y Helvecios, mira hacia el septentrión. Los Belgas empiezan desde las fronteras extremas de la Galia, se extienden hacia la parte inferior del río Rin, miran hacia el norte y hacia el sol naciente. Aquitania se extiende desde el río Garona hacia los montes Pirineos y esa parte del océano que está junto a Hispania; mira entre el ocaso del sol y el norte.

[2] Orgetórix fue largamente el más noble y distinguido entre los Helvecios. Éste, siendo cónsules M. Messala y M. Pison, llevado por el deseo del reino, hizo la conjuración de la nobleza y convenció a la ciudad de que salieran de sus fronteras con todas sus tropas... Esto convenció de esto más fácil a aquellos, es decir, que por todas partes los Helvecios son contenidos por la naturaleza del lugar: por una parte por el río Rin muy ancho y caudaloso, el cual divide el campo helvecio de los Germanos; por otra parte por el altísimo monte Iura, el cual está entre los Secuanos y los Helvecios; por una tercera parte por el lago Lemano y el río Ródano, el cual divide nuestra provincia de los Helvecios. Por estas cosas sucedía que menos largamente vagaban y menos facilmente podían llevar la guerra a sus vecinos; por esta parte los hombres deseosos de guerrear eran afectados con un gran dolor. Por la multitud sin embargo de hombres y por la gloria de la guerra y la valentía pensaban que ellos tenían límites angostos, los cuales se extendían hacia lo largo 240.000 pasos, hacia lo ancho 180.000.

[3] Conducidos por estas cosas y agitados por la autoridad de Orgetorix, decidierón preparar estas cosas que servían para marchar, [[#|comprar]] el mayor numero de posible de jumentos y carros, hacer el mayor numero posible de simientes, para que aguantara la abundancia de trigo en el camino, confirmar la paz y la amistad con las ciudades vecinas.Ellos dijeron que un bieno era suficiente para terminar estas cosas; hacia el año tercero confirman la marcha por ley. Orgetórix es elegido para terminar estas cosas. Éste dirige para si una embajada hacia las ciudades. En este camino persuade al Secuano Castico, hijo de Catamantaledis, cuyo padre había obtenido el reino entre Secuanos durante muchos años y había sido llamado por el senado amigo del pueblo romano, de que ocupara en su ciudad el poder que antes tuvo su padre; igualmente convence de que fuera intentado lo mismo al heduo Dumnórige,
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hermana de Diviciaco, el cual en este momento obtenía el principado en la ciudad y había sido aceptado para la plebe sobre todo, y da a éste a su hija hacia el matrimonio. Les prueba a aquéllos que terminar los intentos es fácil de hacer porque él mismo iba a conseguir el poder de su ciudad; confirma que va a reunir los reinos para aquéllos con sus tropas y su ejército. Llevados por esta discurso dan entre sí fidelidad y juramento y, ocupado el reino por tres potentísimos y firmísimos pueblos, esperan que ellos mismos puedan apoderarse de toda la Galia.

[4] Este asunto ha sido anunciado a los Helvecios por un indicio. Obligarón a que Orgetórige dijera el motivo desde las cadenas según sus costumbres; era oportuno que el condenado cumpliera el castigo, es decir, que fuera quemado por el fuego. Decidido el día de la causa de la apelación Orgetórige reunió de todas partes para el juicio a toda su familia, hacia 10.000 hombres y condujo allí mismo a todos los clientes y seguidores suyos, de los cuales tenia un gran número; se quitó para que no dijera la causa a través de éstos. Como la ciudad, incitada por este asunto, intentará conseguir su propio derecho con las armas y los magistrados reuniran a una multitud de hombres desde los campos. Orgertórige murió; y no dista la sospecha de que él mismo supo la muerte para él, como piensan los Helvecios.

[5] Después de la muerte de éste los Helvecios intentan hacer esto que habían decidido, es decir que salgan de sus fronteras. Cuando pensaron que ellos ya habían sido preparados para este asunto, queman todas sus fortalezas en número hasta 12, las aldeas hasta 400 y los restantes edificios privados, queman todo el trigo, excepto el que tenían que llevar consigo, para que, perdida la esperanza de la vuelta a casa, estuvieran más preparados para soportar todos los peligros; ordena que cada uno lleve para sí desde casa alimento molido de tres meses. Convencen a los rauracos, a los tulingos y a los vecinos latóbrigos, de que, habiéndose servido del mismo consejo, quemadas sus ciudades y aldeas, marchen juntamente con ellos, y comprenden para sí que habían sido recibidos junto a ellos como aliados los Boyos, los cuales habían vivido más allá del Rin y habían pasado hacia el campo Nórico y atacaban Noreya.

[6] Había solamente dos caminos, por los cuales caminos podían salir de casa; uno por los secuanos, angosto y difícil, entre el monte Yura y el río Ródano, apenas por donde los carros de uno en uno eran llevados, el monte sin embargo sabresalía altísimo, para que fácilmente unos pocos pudieran prohibir; otro por nuestra provincia, mucho más fácil y libre, porque entre las fronteras de los helvecios y los alobroges, los cuales habían sido pacificados recientemente, fluye el Ródano y éste no es atravesado por ningún lugar por un vado. La ciudad más lejana de los alobroges y la más próxima a las fronteras de los helvecios es Genava. El puente se extiende desde esta ciudad a los helvecios. Consideraban o que ellos mismos habían de convencer a los alobroges, porque todavía no eran vistos con buen ánimo para el pueblo romano, o bien habían de obligar por la fuerza a que permitieran que ellos fueran por us fronteras. Preparadas todas las cosas para la marcha, dicen el día, n el cual díae reúnan todos junto a la orilla del Ródano. Este día era el 28 de marzo (cinco días antes de las kalendas de abril), siendo cónsules L. Pisón y A. Gabinio.

[7] Como hubiera anunciado a César esto, que estos intentaban hacer el camino por nuestra provincia, se apresura a marchar desde la ciudad y por los caminos más grandes posibles avanza hacia la Galia ulterior y llega a Génava. Ordena para toda la provincia el mayor número posible de soldados (sólo había una legión en la Galia ulterior), ordena que el puente, que estaba junto a Génava, sea cortado. Cuando los helvecios fueron hechos más seguros de la llegada de éste, envían como legados hacia éste a los más nobles de la ciudad, de cuya embajada Nameyo y Veroclecio conseguían el principal lugar, los cuales dijeran que ellos tenían en el ánimo hacer el viaje por la provincia sin ningún maleficio, porque no tenían ningún otro camino... César, porque tenía en la memoria que el cónsul L.Casio había sido asesinado y que el ejército de este había sido golpeado por los helvecios y llevado bajo el yugo, no pensaba que esto había de ser concedido; y no consideraba que, dada la facultad de hacer el camino por la provincia, los hombres habían de moverse con enemigo ánimo desde la injuria y el maleficio. Sin embargo, aunque pudiera interceder un espacio hasta que se reunieran los soldados a los que había ordenado, responde a los legados que él tenía que aceptar el día para deliberar: si quisieran algo, regresarían hacia las Idus de Abril (13 de Abril).

[8] Mientras con aquella legión que tenia consigo y con los soldados que habían llegado desde la provincia, desde el algo Lemano que fluye hacia el río Ródano, hasta el monte Yura, que divide la frontera de los Secuanos de los Helvecios, termina un muro de diecinueve mil pasos a una altura de dieciséis pies y un foso. Terminado este trabajo, dispone las defensas, fortifica las plazas, para que más fácilmente pueda alejarlos si intentaran pasar siendo ellos obligados. Cuando este día que había decidido llegó con los legados y los legados llegaron junto a él, niega que él según la costumbre y ejemplo del pueblo romano pueda permitir el camino por la provincia a nadie y muestra que, si intentaran hacer la fuerza, lo impediría. Los Helvecios, expulsados de esta esperanza, unidas las naves y hechas muchísimas balsas, algunos por los vados del Ródano, por donde la profundidad del río era mínima, habiendo intentado no nunca de día, más a menudo de noche por si pudieran atacarlos, rechazados por la fortificación de la obra y por la intervención de los soldados y por las flechas, desistieron de este intento.
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[9] Un sólo camino era abandonado a través de los Secuanos, por donde no podían ir a causa de los desfiladeros, siendo los Secuanos obligados. Como no pudieran convencer a éstos con su propia iniciativa, envían legados al eduo Dumnórige, para que, siendo el suplicante, lo consiguieran de los Secuanos. Dumnórige podía muchísimo junto a los Secuanos por su liderazgo y generosidad y era amigo para los Helvecios, porque había llevado a la hija de Orgetórige desde esta ciudad hacia el matrimonio, y, llevado por el deseo del reino, se preocupaba en nuevas cosas y quería tener sujetas al mayor número de ciudades posibles en su beneficio. Así pues toma el asunto y consigue de los Secuanos que permitan que los Helvecios vayan por sus fronteras, y acuerda que den rehenes entre sí: los Secuanos, para que no alejen del camino a los Helvecios, los Helvecios, para que pasen sin maleficio y mentira.

[10] Es anunciado a César que los Helvecios tienen en el alma hacer un viaje por el campo de los secuanos y los heduos hacia las fronteras de los santones, las cuales no distan lejos de las fronteras de los tolosates, la cual ciudad está en la provincia. Si esto sucediera, entendía que sería con gran peligro de la provincia que tuviera como vecinos a hombres belicosos, enemigos del pueblo romano, en lugares manifiestos y sobre todo frumentarios (con trigo). Por estas causas puso al legado T. Labieno al frente de esta munición que había heho; éste mismo se dirige hacia Italia por grandes caminos y allí inscribe a dos legiones y saca del campamento de invierno a tres que invernaban alrededor de Aquileya y se apresura a ir con estas cinco legiones por donde había un camino cercano hacia la Galia Ulterior a través de los Alpes. Allí ceutrones, grayocelos y caturiges, ocupados los lugares superiores, intentan alejar del camino al ejército. Golpeados estos muchísimos combates por Ocelo, la cual ciudad es la más lejana de la provincia citerior, marcha en el séptimo día hacia las fronteras de los voconcios de la provincia ulterior. De allí condice hacia las fronteras de los alogroges al ejército, hacia los segusiavos desde los alobroges. Éstos son los primeros fuera de la provincia más allá del Ródano.

[11] Los Helvecios habían atravesado ya sus tropas por los desfiladeros y las fronteras de los secuanos y habían llegado a las fronteras de los heduos y devastaban los campos de éstos. Los heduos, como no pudieran defenderse de éstos a ellos y sus cosas, envían legados a César para pedir auxilio. Del mismo modo los alobroges, que tenían posesiones y aldeas más allá del Ródano, se retiran junto a César en la fuga y demuestran que ellos no tenían nada excepto el suelo el campo. Llevados por estas cosas, César establece que no va a ser esperado por ellos hasta que, consumidas todas las fortunas de los socios, llegaran los helvecios hacia los santonos.

[12] El río Arar, el cual fluye por las fronteras de los Eduos y de los Secuanos hacia el Ródano, es de increíble suavidad, de tal modo que con los ojos no puede ser considerado hacia qué parte fluye. Los Helvecios atravesaban éste, unidos los botes y barcas. Cuando César fue hecho más seguro por los exploradores de que tres partes ya de las tropas de los Helvecios habían atravesado este río, pero que la cuarta parte restante estaba al otro lado del río Arar, habiendo marchado sobre la tercera vigilia con tres legiones desde el campamento, llegó a esta parte que todavía no había atravesado el río. Habiendo atacado a éstos impedidos y desvalidos, mata a una gran parte de éstos; los demás se dieron a la fuga y se dirigieron hacia los bosques más cercanos. Esta aldea era llamada Tigurino; pues toda la ciudad Helvecia ha sido dividida a cuatro aldeas. Este único grupo, en el recuerdo de nuestros padres, como hubiera salido de su patria, había matado al cónsul Casio y había llevado bajo el yugo al ejército de éste. Así o por azar o por decisión de los dioses inmortales, esta parte de la nación Helvecia que había llevado un sonoro desastre al pueblo romano, resolvió la primera el castigo. En este asunto César no sólo se vengó de injusticias públicas sino también privadas, porque habían matado al abuelo de su suegro Pisón, el legado Lucio Pisón, en el mismo combate de Tigurino en el que habían matado a Casio.

[13] Hecho este combate, para que pudiera conseguir las tropas restantes de los helvecios, se preocupa por que un puente haya de ser hecho en el Arar y así conduce al ejército. Los helvecios, conmovidos por la inminente llegada de éste, como conocieran que aquél había hecho en un día esto que ellos mismos habían hecho muy duramente en 20 días para que cruzaran el río, envían legados a éste. El jefe de esta embajada fue Divico, el que había sido jefe de los helvecios en la guerra Cassiana. Así este se presento con César…

[14] Así César respondió con estas palabras…..Dada esta respuesta se marchó

15] Al siguiente día mueven el campamento desde este lugar. César hace lo mismo y envía a toda la caballería, a un número de 4000, a la que tenía ocupada desde toda la provincia de los Eduos y de los aliados de éstos, los cuales vean hacia qué partes hacen el camino los enemigos. Éstos, habiendo perseguido más ansiosamente el novísimo ejército, plantean batalla en un lugar ajeno con la caballería de los Helvecios; y unos pocos de los nuestros mueren. Llevados por este combate, los Helvecios, porque habían atacado con 500 jinetes a tanta multitud de jinetes, comenzaron a resistir más audazmente no nunca y a herir a los nuestros en el combate con su novísimo ejército. César contenía a los suyos desde el combate, y tenía bastante en presencia que el enemigo se alejara de los robos, alimentos y poblaciones. Así hicieron el camino durante casi 15 días, de tal manera que se interponía entre el novísimo ejército de los enemigos y nuestro primero no más ampliamente que éste o 6000 pasos.

[16] Pues por causa de los fríos no sólo el trigo no estaba maduro en los campos sino que ni siquiera en gran abundancia había bastante forraje, porque la Galia está colocada bajo los septentriones, como antes fue dicho. Cuando supo que él era conducido más diariamente y que el día apremiaba y en qué día era oportuno que el trigo fuera distribuido a los soldados, convocados los príncipes de éstos, de los cuales tenía una gran abundancia en el campamento, entre éstos Diviciaco y Lisco, el cual estaba al frente de la magistratura más alta, la cual los eduos llaman vergobredo, el cual es creado anual y tiene potestad de vida y muerte contra los suyos, acusa gravemente a éstos, porque, no pudiendo ni ser comprado ni ser tomado desde los campos, no sea sublevado por éstos en tan necesario momento con enemigos tan cercanos; sobre todo habiendo asumido la guerra, llevado por las plegarias de gran parte de éstos; mucho más gravemente también se queja por que ha sido abandonado.

[17] Entonces Lisco finalmente, llevado por la oración de César, porque antes había callado, expone...

[18] César, sentía que Dumnorige, hermano de Diviciaco, era señalado por este discurso de Lisco, pero, porque no quería que estas cosas fueran agitadas a muchos presentes, abandona rápidamente la asamblea, retiene a Lisco. Busca de una sola persona estas cosas que había dicho en una reunión. Dice más libre y audazmente. En secreto busca las mismas cosas de otros, encuentra que es verdadero. En el buscar encontraba también César que un combate ecuestre adverso había sido hecho en pocos días antes, que el inicio de la fuga de éste había sido hecho por Dumnorige y por los jinetes de éste (pues Dumnorige estaba al frente de la caballería, la cual los eduos habían enviado para la ayuda de César).

[19] Conocidas estas cosas, al acercarse cosas muy ciertas a estas sospechas, porque hubiera conducido a los Helvecios a través de las fronteras de los Secuanos, porque se hubiera preocupado de que los rehenes tenían que ser entregados entre ellos, porque hubiera hecho todas estas cosas no solo por mandato suyo y de la ciudad sino también por ellos mismos ignorantes, porque fuera acusado por el magistrado de los eduos, pensaba que era suficiente causa, para que o el mismo lo avisara a éste u ordenara que la ciudad lo avisara. De todas estas cosas rechazaba una, porque había conocido el máximo afán hacia el pueblo romano del hermano de Diviciaco, la máxima voluntad hacia él, su famosa fidelidad, justicia, paciencia; pues temía que ofendiera el animo de Diviciaco con el suplicio de éste. Así pues, antes de que intentara algo, ordena que Diviciaco sea llamado junto a él y, alejados los interpretes habituales, comenta con éste, a través de Gayo Valerio, a Truquillo, principe de la provincia de la Galia, familiar suyo, a quien tenía la más alta confianza de todas las cosas; al mismo tiempo hace conmemoración, qué cosas han sido decididas con el mismo presente en un concilio de los galos sobre Dumnorige y muestra quién a hablado sobre esto junto a él. Pide y exhorta que sin la ofensa de éste o él mismo decida sobre éste, conocida la causa, o que ordene que decida la ciudad.

[20] Diviciaco, habiendo abrazado con muchas lágrimas a César, comienza a suplicar que no decidiera algo más grave hacia su hermano. Al pedir de César llorando con muchas palabras estas cosas, César toma la mano de éste; habiéndolo consolado, ruega, haga el fin de suplicar; muestra que la gracia junto a él de éste es de tanto que entrega a la voluntad y súplicas de éste la injusticia del estado y su dolor. Llama junto a él a Dumnorige, aparta a su hermano; enseña qué cosas critica en éste; indica qué cosas comprende él mismo, qué ciudad se queja; recuerda que para el tiempo restante evite todas las sospechas; dice que perdone lo pasado a su hermano Diviciaco. Pone guardias a Dumnorige para que pueda saber qué cosas hace, con quiénes habla.

[21] Hecho más cierto en el mismo día por los exploradores que los enemigos se habían colocado bajo el monte a ocho mil pasos del campamento de él mismo, envió a unos los cuales conocieran cuál era la naturaleza del monte y cuál el ascenso era en circuito. Fue anunciado nuevamente que él era fácil. Sobre la tercera vigilia ordena que T. Labieno, legado en lugar del pretor, subiera a la parte más alta del monte con dos legiones y estos guías que habían conocido; muestra qué consejo suyo hay. Él mismo sobre la cuarta vigilia avanza hacia éstos por el mismo camino hacia donde habían ido los enemigos y envía a toda la caballería ante él. P.Considio, que era tenido como el más experto del tema militar y había estado en el ejército de Sila y después en el de Craso, es enviado delante con los exploradores.

[22] Con la primera luz, como la parte más alta del monte fuera tenida por Lucio Labieno, él mismo distara del campamento de los enemigos no más largamente que mil quinientos pasos y no hubiera sido conocida la llegada de él mismo o de Labieno, como después comprendió por los prisioneros, Considio enviado el caballo se acerca hacia éste, dice que el monte que quiso que fuera ocupado por Labieno era tenido por los enemigos. César hace subir a sus tropas a la próxima colina, dispone la línea de batalla. Labieno, como había sido ordenado a él por César que no empezara el combate, a no ser que las tropas de él mismo hubiesen sido vistas cerca del campamento de los enemigos, para que de todas partes fuera hecho en un tiempo contra los enemigos el ataque, ocupado el monte esperaba a los nuestros y se mantenía lejos del combate. Finalmente en mucho día por los exploradores, César conoció que el monte era tenido por los suyos y que los helvecios habían movido el campamento y que Considio con temor había sido asustado porque no le había visto haber renunciado por la vista. En este día, en el intervalo que había acostumbrado sigue a los enemigos y pone su campamento a tres mil pasos del campamento de éstos.

[23] Al día siguiente de este día, porque superaba completamente dos días, al ser conveniente cosechar el trigo para el ejército, y porque de Bibracte, la ciudad de largo mas grande y más rica de los Heduos, no distaba mas ampliamente que 18.000 pasos, consideró que había de ser provisto de trigo; así pues desvía el camino desde los Helvecios y se esfuerza por ir desde Bibracte. Esta cosa es anunciada a los enemigos por los fugitivos de L.Emilio decurion de los jinetes galos. Los Helvecios, ya porque pensasen que los Romanos, asustados por el miedo, se alejaban de ellos más entonces porque ocupados los lugares superiores el día anterior no hubieran comenzado el combare ya por esto porque confiaran en poder ser encerrados con provisión de trigo, cambiada la decisión y desandado el camino, comenzaron a perseguir a los nuestros desde el novísimo ejército y a atacarlo.

[24] Después que su animo advierte esto, César lleva sus tropas a una colina próxima y envió la caballería, la cual sostuviera el ataque de los enemigos. Éste entretanto ha colocado en la mitad de la colina una línea de cuatro legiones veteranas, en la parte más alta de la cumbre colocó dos legiones, que había alistado muy recientemente en la Galia Citerior, y todas las tropas auxiliares, de tal manera que llenara por encima de él todo el monte con hombres; ordenó que los impedimenta y carros fuesen llevados a un lugar y que este fuera fortificado por aquellos que se habían colocado en una línea superior. Los Helvecios habiendo seguido con todos sus carros, llevaron los equipajes hacia un lugar. Ellos mismos se acercaron en perfectísima línea bajo nuestra primera línea de batalla rechazada nuestra caballería, hecha la falange.

[25] César, quitados los caballos, primero de su mirada después de la de todos, para que igualado el peligro de todos, evitara la esperanza de fuga, habiendo animado a los suyos, comenzó el combate. Los soldados, enviadas las lanzas desde un lugar superior, rompieron fácilmente la falange de los enemigos. Disuelta ésta, desenvainadas las espadas, hicieron un ataque contra éstos. Servía de gran impedimento para los galos para la lucha porque fijados y unidos muchos escudos de éstos con un solo golpe de las lanzas, como el hierro se hubiera doblado, ni podían quitarlos ni luchar bastante cómodamente ocupada la mano izquierda, de tal manera que muchos, soltado el brazo hace tiempo, deseaban soltar el escudo de su mano y luchar con el cuerpo desnudo. Por fin, cansados por las heridas, comenzaron a volver el pie, y porque el monte estará abajo en un espacio alrededor de mil pasos, a refugiarse allí. Capturado el monte y avanzando los nuestros, los Bollos y Tulingos, que encerraban la línea de los enemigos con alrededor de 15000 hombres servían de defensa para los novísimos, comenzaron a rodearlos, habiéndose acercado a los nuestros desde el camino desde un lugar abierto y los helvecios habiendo observado ésto los cuáles se habían retirado al monte, comenzaron a atacar de nuevo y a reiniciar el combate. Los romanos llevaron los estandartes vueltos en dos partes: la primera y segunda línea, para que resistiera a los vencidos y a los desplazados, la tercera, para que aguantara a los que venían.

[26] Así en un combate dudoso se luchó largo tiempo y fuertemente. Al no poder aguantar el ataque de los nuestros más tiempo, unos se retiraron al monte como habían comenzado, otros se retiraron hacia sus pertenencias y carros. Pues en todo este combate, como se luchó desde la hora séptima hasta la tarde, nadie pudo ver al enemigo vuelto.Se luchó junto a los carros también hasta la mucha noche, porque echaron los carros delante de la empalizada y disparaban las flechas desde un lugar superior hacia los nuestros que venían y algunos colocaban lanzas y flechas entre los carros y las ruedas y herían a los nuestros. Como se hubiera luchado mucho tiempo, los nuestros se apoderaron de los pertrechos y el campamento. Allí la hija de Orgetorige y uno de sus hijos fué capturado. Desde este combate sobrevivieron casi 130000 hombres y éstos marcharon continuamente durante toda la noche, no interrumpido el camino durante ninguna parte de la noche; llegaron en el cuarto día hacia las fronteras de los Lingones, al no haber podido seguir a éstos los nuestros habiéndose demorado 3 días por las heridas de los soldados y por la sepultura de los muertos. Cesar envió hacia los lingones una carta y mensajeros, para que no ayudasen a éstos ni con trigo ni con otra caso.Él mismo, colocado el espacio de 3 días, comenzó a seguir a estos con todas sus tropas.

[27] Los Helvecios, llevados por la escasez de todas las cosas, enviaron legados sobre la rendición hacia éste.Al haber alcanzado éstos a éste en el camino y al haberse arrojado a sus pies y al haber pedido la paz llorando, habiendo hablado de forma suplicante, y como hubiera ordenado que éstos esperasen su llegada en ese lugar en el que entonces estaban, obedecieron. Después que César llegó allí, pide rehenes, armas, esclavos, que hubieran huido hacia éstos. Mientras que estas cosas son tratadas y son llevadas, interpuesta una noche, casi 6000 mil hombres de esta aldea, que es llamada Verbigeno, asustados por el temor ya sea de que, entregadas las armas, fueran llevados al suplicio, ya sea llevados por la esperanza de la salvación porque consideraban que en tanto gentío de traidores, su huida podía o ser ocultada o ser ignorada completamente, habiendo salido en la primera noche del campamento de los Helvecios, se dirigieron hacia el Rhin y las fronteras de los germanos.

[28] Cuando César descubrió esto, ordenó a éstos por cuyas fronteras habían ido, que se reagruparan y se retirasen si quisieran ser disculpados para ellos; tuvo reducidos en el número de los enemigos; recibió a la rendición a todos los demás, entregados rehenes, armas, refugio. Ordenó que los Helvecios, Tulingos, Latóbrigos volvieran a sus fronteras, de donde habían marchado, y porque nada había en casa, perdidas todas las cosechas, con lo que toleraran el hambre, mandó a los Alobroges que hicieran aprovisionamiento de trigo para ellos; ordenó que ellos mismos restablecieran los campamentos y aldeas que habían incendiado. Esto hizo por esta razón sobre todo, porque no quiso vaciar este lugar de donde los Helvecios habían marchado, para que a causa de la bondad de los campos, los germanos que viven más allá del Rhin, no pasaran desde sus fronteras hacia la frontera de los Helvecios y para que no fueran vecinos para la provincia de la Galia y los Alobroges. Lo concedió a los boyos, pidiendo los heduos, porque habían sido conocidos por su famosa virtud, que los colocaran en sus fronteras. Ellos mismos entregaron los campos a éstos y recibieron a éstos después hacia la igualdad de derecho y condición de libertad que ellos mismos eran

[29] En el campamento de los Helvecios fueron encontradas unas tablillas, realizadas en letras griegas y llevadas junto a César, en las cuales tablillas había sido escrito el cálculo detalladamente, qué número de éstos había salido de casa, quiénes podían llevar armas y del mismo modo separadamente cuántos niños, ancianos y mujeres había. De todas estas cosas la suma era de doscientos ochenta mil (280.000) cabezas helvecias, treinta y seis mil (36.000) tulingos, catorce mil (14.000) latobrigos, veinte y tres mil (23.000) roracos y treinta y dos mil (32.000) boyos. De éstos los que podían llevar armas hacia noventa y dos mil (92.000). La suma de todos fue hasta trescientos sesenta y ocho mil (368.000).Tenido el censo de éstos que volvieron a casa, como había ordenado César, fue encontrado un número de ciento diez mil (110.000).

[30] Hecha la guerra de los helvecios, los legados de casi toda la Galia, príncipes de las ciudades, acudieron a felicitar a César. Pidieron que fuera lícito para ellos fechar la asamblea de toda la Galia para cierto día y hacer esto con la voluntad de César. Permitido éste asunto, han decidido el día para el consejo y jurando que alguien no anunciara a no ser que hubiera sido mandado a éstos en una decisión común, acordaron entre sí.

[31] Terminada esta asamblea, los mismos príncipes de las ciudades que habían estado antes volvieron junto a César y pidieron que fuera lícito para ellos tratar con éste sobre su salvación y sobre la de todos secretamente en oculto.Conseguido este asunto, todos se arrojaron llorando a César a sus pies. Habló por éstos el heduo Diviciaco.

(32) Tenido este discurso por Diviciaco, todos los que estaban presentes comenzaron a pedir ayuda de César con gran llanto. César advirtió que unos secuanos de todos no hacían nada de estas cosas que los demás hacían, sino que mirban tristes la tierra, bajada la cabeza. Habiéndose sorprendido preguntó de éstos cuál era la causa de este asunto. Los secuanos no respondían nada, sino que en la misma tristeza permanecían callados. Como preguntara más a menudo de éstos y no pudiera sacar ninguna palabra de éstos, el mismo Heduo Diviciaco respondió.

[33] Conocidas estas cosas, Cesar confirmó con palabras los ánimos de los Galos y prometió que esta cosa serviría de preocupación para él. Tenido este discurso, acabó la asamblea.

[34] Agradó por esta cosa a éste que enviase legados hacia Ariovisto los cuáles pidiesen de éste que eligiesen algún lugar medio para la entrevista de ambos. A esta embajada respondió Ariovisto...

[35] Llevadas estas respuestas hacia César, de nuevo César envía a éste legados con estas órdenes...

[36] A estas cosas Ariovisto responde...

[37] Estas órdenes eran referidas al mismo tiempo a Cesar y los legados venían desde los eduos y desde los tréveros. César, movido violentamente por estas cosas, juzgó para él que tenía que apresurarse, para que no pudiese ser detenido menos fácil, si la nueva tropa de los Suevos se hubiera juntado con las viejas tropas de Ariovisto. Así pues, preparado el suministro lo más rápidamente posible, marcha hacia Ariovisto con grandes caminos.

[38] Al haber avanzado un camino de tres días, fue anunciado a éste que Ariovisto avanzaba con todas sus tropas para ocupar Vesoncio, que es la ciudad mas grande de los secuanos [ y que había avanzado fuera de sus limites un camino de tres días]. César pensaba que había de ser prevenido de que esto sucediera. Pues de todas las cosas, las cuales servían de uso para la guerra, era la facultad máxima en esta ciudad, y esto era edificado por la naturaleza del lugar de tal manera que daba gran facultad para hacer la guerra. Aquí César avanzó por grandes caminos nocturnos y diurnos y ,ocupaba la ciudad, allí coloca la defensa

[39] Mientras que se retrasa unos pocos días junto a Vesonción por causa del trigo y del suministro, por el informe de los nuestros y por las voces de nuestros mercaderes y galos que decían que los Germanos eran de ingente grandeza de cuerpos, de increible valor y habilidad en las armas, a menudo decían que ellos, habiéndose reunido con éstos, no habían podido soportar ni siquiera su rostro o la agudeza de sus ojos), tanto miedo ocupó rápidamente a todo el ejercito que no poco perturbaba las mentes y ánimos de todos. Éste primero surgió de los tribunos de los soldados, de los prefectos y de los demás, que, habiendo seguido a César por causa de la amistad desde la ciudad, no tenían gran experiencia en la milicia: uno de éstos, llevada otra causa, que decía que era necesaria para marchar para él, pedía que fuera lícito alejarse de la voluntad de éste. Algunos, llevados por el honor, se quedaban para que evitasen la sospecha del miedo. Estos podían ni disimular el rostro ni tener lágrimas alguna vez. Retirados en las tiendas de campaña o se quejaban de su destino o con sus familiares se compadecían de su común peligro. Los testamentos eran sellados en todo el campamento por el vulgo. Poco a poco por las voces de éstos y por el temor también éstos que tenían un gran uso en el campamento, soldados y centuriones y los que estaban al frente de la caballería, eran perturbados. Quienes querían que de éstos ellos fueran considerados menos tímidos, decían que ellos no temían al enemigo sino que temían a las estrecheces del camino o a la grandeza de los bosques, los cuales se oponían entre ellos mismos y Ariovisto, o temían la provisión de trigo para que pudiera ser soportado cómodamente.

[40] Al haber advertido esto, convocado el consejo y adjuntados los centuriones de todos los órdenes para este consejo, vehementemente los acusó...

[41] Tenida este discurso, a un modo admirable fueron convertidas las mentes de todos y la suma alegría y el deseo de iniciar la guerra surgió y la décima legión dio las gracias a éste la primera a través de tributos de los soldados porque hubiera hecho de él el juicio óptimo, y aseguró que ella estaba preparadísima para llevar la guerra. Luego los restantes legiones con los tribunos de los soldados y con los centuriones de las primeras filas trabajaron para que hicieran bastante para César… Aceptada la satisfacción de éstos y buscado el camino por Diviciaco, porque de los galos a éste le tenía la máxima confianza, para que en un número más alto de cincuenta mil, abiertos los lugares, condujera el ejército , marchó sobre la cuarta vigilia como había dicho. En el séptimo día , como no interrumpiera el camino, fue hecho más cierto por los exploradores de que las tropas de Ariovisto distaban de las nuestras 24000 pasos.

[42] Conocida la llegada de César, Ariovisto envía legados hacia éste … No expresó César la condición y ya pensaba que él era vuelto hacia la salud al prometer esto de ambas formas que había denegado antes al que pedía… El día para la reunión fue dicho el quinto desde este día. Entretanto a menudo los legados al ser enviados entre éstos por ambos lados y rápidamente, Ariovisto pidió que César no condujera algún infante hacia la reunión.

43. La planicie era grande y en ésta la elevación terrenosa era bastante grande. Este lugar estaba alejado casi el mismo espacio desde el campamento de César y Ariovisto. Allí como había sido dicho llegaron a la conferencia. César colocó a 200 pasos desde el túmulo la legión la cual había traído en caballos. Los jinetes de Ariovisto del mismo modo se colocaron en una distancia igual. Ariovisto desde los caballos pidió que conservaran y condujeran hacia el coloquio. Cuando se llegó allí, César recordó en el principio de su discurso sus beneficios y los del senado hacia él, que había sido llamado rey por el senado, que amigo, que los derechos enviados muy ampliamente. Después pidió las mismas cosas que había dado a los legados en las órdenes.

[44] Ariovisto respondió pocas cosas a las súplicas de César, pregonó muchas de sus virtudes.

[45] Muchas cosas han sido dichas por César a esta sentencia porque del negocio no pudiera desistir.

[46] Mientras estas cosas son llevadas a cabo en el coloquio, fue anunciado a Cesar que los jinetes de Ariovisto se dirigían al montículo más cercanamente, que se colocaban junto a los nuestros y que disparaban piedras y flechas hacia nosotros. César ha hecho el fin de hablar y se ha refugiado junto a los suyos y ha mandado a los suyos que no arrojaran de ningún modo algún dardo a los enemigos. En efecto, aunque veía que el combate con la caballería de la legión escogida era sin ningún peligro, no consideraba, sin embargo, que tenia que ser empezado para que, golpeados los enemigos, pudiera ser dicho que éstos habían sido rodeados por ellos por fidelidad en asamblea.

[47] Luego Ariovisto envió en un espacio de dos días legados hacia César. No fue vista la causa de dialogar para César, y esto más porque el día anterior los Germanos no habían podido ser retenidos para que lanzaran dardos hacia los nuestros. Él mismo consideraba que él mismo tenía que enviar un legado de los suyos con gran peligro hacia éste y tenía que poner loal frente de los hombres fieros. Fue visto muy apropiado enviar hacia él a C. Valerio Procilio, hijo de Gallo Valerio Carburo, joven de sumo valor y humildad, cuyo padre había sido recompensado con la ciudadanía por Gallo Valerio Flaco, por su fidelidad y por su conocimiento de la lengua gala, de la cual se servía Ariovisto se servía por una costumbre anterior, y porque los Germanos no tenían motivo de pecar en él, y enviar conjuntamente a Marco Mecio, el cual se servía de la hospitalidad de Ariovisto. Al haber observado a Ariovisto en el campamento junto a éstos, estando presente su ejercito, gritó. Prohibió hablar a los que intentaban y los lanzó a las cadenas.

[48] El mismo día trasladó su campamento y a seis mil pasos desde el campamento de César se estableció debajo del monte. Al día siguiente de este día ha llevado al otro lado del campamento de César sus tropas y el campamento ha hecho más allá de él dos mil pasos con este consejo, es decir, que interceptase a Cesar con el grano y el tránsito, el cual fuese llevado desde los Secuanos y los Heduos. Desde este día durante 5 días seguidos César ha llevado sus tropas delante del campamento y tuvo colocado el ejercito, para que la posibilidad no faltara para éste, si Ariovisto quisiera combatir en el combate. Ariovisto contuvo el ejército en el campamento durante todos estos días, luchó diariamente en un combate ecuestre. El tipo de lucha era éste, en la que los germanos se habían ejercitado: eran seis mil jinetes, otros tanto infantes eran muy veloces y muy fuertes en número, los cuales desde toda la tropa habían remitido con causa de salud unos a otros: eran volteados en el combate con éstos, los jinetes se retiraban hacia ellos; éstos si algo era más duro, corrían; si alguno había caído del caballo, recibida una herida más grave, lo rodeaban... Tanta era la rapidez de éstos en la ejercitación que igualaban la carrera de los caballos, llevados con sus melenas.

[49] Cuando Cesar compredió que él se mantenía en el campamento para que no fuera alejado del aprovisionamiento más tiempo, mas allá de este lugar, en el cual lugar los germanos se habían instalado, alrededor de 600 pasos de éstos, eligió el lugar idóneo para el campamento y, formada una triple línea de batalla, marchó hacia este lugar. Él ordenó que la primera y segunda línea estuvieran en armas , que la tercera construyese el campamento. [Este lugar distaba casi 600 pasos como se ha dicho del enemigo]. Allí Ariovisto envió a casi 16000 hombres liberados con toda la caballería, los cuales tropas aterrorizara a los nuestros y los alejaran de la fotrtificación. Nada más tarde, como había decidido, César ordenó que dos líneas atacasen al enemigo, que la tercera acabase el trabajo. Fortificado el campamento, dejó allí dos legiones y la parte de los auxiliares, condujo las otras cuatro legiones hacia el campamento mayor.

[50] Al día siguiente colocado el suyo, César hizo salir a sus tropas de ambos campamentos y, habiendo avanzando desde el campamento mayor un poco, colocó la línea de batalla y dio la posibilidad de luchar. a los enemigos Cuando comprendió que ellos ni siquiera entonces avanzaban, llevó de nuevo al ejército al campamento cerca del mediodía. Justamente luego Ariovisto envió parte de sus tropas, que atacase el campamento menor. Se luchó cruelmente por ambos bandos hasta la tarde. Ariovisto llevó con la caída del sol a sus tropas al campamento, infligidas y recibidas muchas heridas. Al preguntar César desde los prisioneros por qué asunto Ariovisto no luchaba en combate, encontraba esta causa, porque entre los germanos existía esta costumbre, es decir, que las madres de familia de éstos declaraban con suerte y adivinaciones si es de costumbre que el combate fuera comenzado.

[51] Al día siguiente de este día Cesar dejó para la defensa de ambos campamentos lo que pareció que era bastante, colocó todas las tropas(arqueros) auxialiares en vista de los enemigos delante del campamento más pequeño porque tenía menos fuerza por la multitud de militares legionarios delante del número de enemigos, para que se sirviera de las tropas auxiliares según la especie; él mismo, colocada la triple formación, se acercó hasta el campamento de los enemigos. Solo entonces los Germanos por necesidad hicieron salir de forma inevitable a sus tropas del campamento y por razas los colocaron en partes iguales a Intervalos, Harudos, Marcomanos, Tribocos, Vangiones, Nemetes, Sedusios y Suebos y rodearon a toda su línea con carromatos y carretas para que no fuera dejada tras de sí alguna esperanza en la fuga. Allí se colocaron las mujeres, las cuales llorando suplicaban a los soldados que venían al combate, colocadas las manos, que no las entregaran a la esclavitud a los romanos.

[52] César puso al frente de cada legión a cada legado y a un cuestor para que cada uno tuviera a éstos como testigos de su valor; él mismo, desde el ala derecha, porque había advertido que esta parte de los enemigos era mínimamente firme, comenzó el combate. Los nuestros, dada la señal, hicieron duramente un ataque hacia los enemigos y los enemigos corrieron repentina y rápidamente de tal manera que no era dado el espacio de lanzar flechas hacia los enemigos. Dejadas las flechas, fue combatido con las espadas cuerpo a cuerpo. Pero los germanos resistieron los asaltos de las espadas, rápidamente desde sus costumbres hecha la falange. Muchos de los nuestros fueron encontrados, los cuales saltaban hacia la falange y arrancaban los escudos de las manos y lastimaban desde arriba. Al haber sido golpeada la línea de los enemigos desde el ala izquierda y al haber sido lanzada a la fuga, oprimían impetuosamente desde el ala derecha con la multitud de los suyos a nuestro campo de batalla. Habiendo advertido esto el joven P.Craso, quien estaba al frente de la caballería, porque era más libre que estos que los que entre la fila luchaban, envió la tercera línea de batalla para ayuda de nuestros trabajadores.

[53] Así pues la batalla ha sido restablecida y todos los enemigos volvieron las espaldasy no dejaron de huir hasta que llegaron al río Rin alrededor de 50 mil pasos de este lugar. Allí unos pocos confiados en sus fuerzas lucharon por atravesar a nado o, halladas las barcas, descubrieron la salvación para ellos. En éstos estuvo Ariovisto que habiendo obtenido un barquichuelo atado junto a la orilla huyó en éste; habiendo alcanzado a todos los demás nuestros jinetes los mataron. Dos fueron las esposas de Ariovisto, una de nacionalidad Sueba, a la que había hecho salir de la casa con él, y otra de nación Nórica, hermana del rey Voccion, a la que en la Gallia había llevado enviada por su hermano. Una y otra desaparecieron en esta fuga. Dos fueron las hijas: una de estas fue asesinada, la otra fue atrapada. C. Valerio Procilo, al ser llevado atado por los guardias con tres cadenas en la fuga , se precipita junto al propio Cesar que seguía inmediatamente con la caballeria a los enemigos. Sin duda esa cosa trajo un deseo no menos que la misma victoria porque veía que el hombre más honesto de la provincia de la Gallia, su esclavo (familiar),y huésped, arrebatado de las manos de los enemigos ,le había sido restituido y no había disminuido algo su fortuna en su desgracia sobre tanto deseo y gratitud. Éste, estando él presente, decía sobre él tres veces en suerte un decreto sí era matado por el fuego de pronto o para otro tiempo era guardado. Del mismo modo M.Mecio fue encontrado y fue llevado hacia él.

[54] Anunciado este combate al otro lado del Rín, los Suebos, quienes habían venido a orillas del Rín, comenzaron a volver a casa; cuando a éstos, que habitan próximos el Rín, los sintieron asustados, habiéndolos perseguido mataron a un gran número de ellos. César, terminadas dos grandísimas guerras en un verano, un poco más rápido que pedía el tiempo del año, dirigió hacia los campos de invierno a los Secuanos al ejército; puso al frente del campamento a Labieno; el mismo marchó hacia la Galia citerior para tratar las reuniones.


De Bello Gallico, I, 39

Texto 1
Mientras que se demora unos pocos días junto a Vesonción para la provisión de trigo y víveres, por una pregunta de los nuestros y por las voces de los Galos y comerciantes, que comentaban que los germanos eran de enorme grandeza de cuerpos, de increible valor y destreza en las armas (muchas veces decían que ellos mismos habiéndose reunido con éstos no habían podido soportar ni siquiera la mirada ni la fiereza de sus ojos), tanto miedo ocupó súbitamente a todo el ejército que no poco perturbaba las mentes y ánimos de todos.

Texto 2
En primer lugar este surgió de los tribunos de los soldados, de los prefectos y de las demás, que habiendo seguido a César desde la ciudad para su amistad no tenían una gran experiencia en la milicia: uno de éstos, llevado otro motivo, que decía que el tenía como necesario para marchar, pedía que fuera licito alejarse de la voluntad de éste; algunos, llevados por la verguenza, permanecían para que evitasen la sospecha del temor.

Texto 3
Estos no podían ni disimular el rostro ni a veces retener las lágrimas. Ocultos en las tiendas o se quejaban de su destino o lloraban con sus familiares su común peligro. Por las palabras de estos y por el miedo, poco a poco, también estaban asustados estos, que tenían gran experiencia en el campamento, los soldados y los centuriones y los que están al frente de la caballería.

Texto 4. Habia quienes con astucia disimulaban el miedo.
Estos querían que ellos fuesen considerados de stas cosas menos tímidos, que ellos no temían al enemigo sino a las estrecheces del camino y a la grandeza de los bosques, los cuales se ubicaran entre ellos mismos y Ariovisto, o decían temer la provisión de trigo, para que pudiera ser llevada fácilmente. Algunos también anunciaban a César que, como hubiera ordenado que el campamento fuera movido y que los estandartes fueran llevados, los soldados no serían obedientes a lo dicho y no llevarían los estandartes por miedo.

Texto 5
La parte interior de Britania es habitada por éstos, los cuales dicen ellos mismos que había sido indicado en la memoria que nacieron en la isla, la parte marítima por aquellos que pasaron de Bélgica para conseguir botín y guerra (Todos éstos casi son llamados con esos nombres de las ciudades de las cuales llegaron allí habiendo salido) y, llevada la guerra, permanecieron allí y comenzaron a cultivar los campos. Hay una multitud interminable de hombres, y edificios muy numerosos similares casi a los galos, un gran número de ganado. Se sirven de la moneda de bronce o de oro o de barras de hierro hasta cierto peso dispuestas en lugar de la moneda. Nace allí el plomo blanco, en las regiones mediterráneas, en las marítimas, el hierro; pero la abundancia de ésta es poca; se sirven del bronce importado. No piensan que es lícito probar la liebre, la gallina y el asno; sien embargo comen estas cosas para el ánimo y el deseo. Los lugares son más calientes que en la Galia, siendo los fríos más relajados.

Texto 6
Una isla de naturaleza triangular, de la cual un lado está frente a la Galia. Un ángulo de este lado, que está junto a Cantio, a donde casi todas las naves son llamadas desde la Galia, mira hacía oriente, la inferior hacía el Mediodía. Esto se extiende alrededor de quinientos mil pasos. Otra mira hacía Hispania y el Sol occidental; por esta parte está Hibernia, en medida menor, cómo es estimada, que Britania, pero el trayecto es de igual espacio como desde la Galia hacía Britania. En mitad de este curso está una isla, la cual es llamada Mona: además muchas islas menores diseminadas son consideradas, de las cuales islas algunos escribieron que la noche era treinta continuos días en el momento del invierno. Nosotros no encontrábamos nada de esto en las preguntas, a no ser que veíamos que las noches son más breves que en el continente por ciertas medidas del agua. De esta es la longitud del lado, como dice la opinión de aquellos, de setecientos mil. La tercera está frente al norte; a esta parte niguna tierra está enfrentada, pero el ángulo de este lado sobre todo mira hacía Germania. Se estima que esto está a ochenta mil pasos a lo largo. Así, toda la isla está en alrededor veinte veces cien mil pasos.

Texto 7
De todos éstos los más humanos son largamente, quienes habitan Cantio, región que es toda marítima, y no difieren mucho de la costumbre gala. La mayor parte de los interiores no plantan frutos, sino que viven de la leche y la carne y con pieles están vestidos. Todos verdaderamente se manchan con glasto, el cual produce un color azulado, y por ello son más horribles en las luchas por el aspecto. Son de cabello largo, y con toda la parte del cuerpo rasurada, excepto la cabeza y el labio superior. De diez en diez y de doce en doce tienen comunes a las mujeres entre sí, y sobre todo hermanos con hermanos y padres con hijos. Pero quienes nacieron de éstos, de éstos son tenidos hijos, a donde por primera vez cada doncella ha sido entregada.

Texto 8
Cuando César llegó a la Galia, los príncipes de una facción eran los heduos, de la otra los secuanos. Como estos fueron menos fuertes por sí, porque desde la antiguedadra era la misma autoridad sobre los heduos, y grandes eran las clientelas de éstos, para ellos se habían unido a los germanos y Ariovisto y los habían llevado hacía sí con grandes gestos y promesas.

Texto 9
En toda la Galia hay dos tipos de estos hombres, los cuales son de cierto número y honor. En efecto la plebe casi es tenida en el lugar de los esclavos, que nada se atreve por sí, la cual no es llevada por ningún consejo. La mayor parte, cuando son agobiados o por el bronce ajeno, o la grandeza de los tributos o la injusticia de los poderosos, a sí mismos se entregan a la esclavitud a los nobles. Hacía éstos todos los derechos son los mismos, los cuales tienen los señores hacía los esclavos. Pero de estas dos razas una es de los druidas, la otra de los caballeros. Ellos se ocupan de las ceremonias religiosas, procuran los sacrificios públicos y privados, interpretan las creencias. En torno a éstos un gran número de adolescentes se reune para la enseñanza, y éstos están junto a ellos por el honor... Por otra parte entre todos estos druidas está al frente uno que tiene entre éstos suma (la mayor) autoridad. Habiendo muerto éste, o si el que sobresale de los demás le sucede en la dignidad o si son todos iguales, en un sufracio de druidas, a veces también luchan con armas por el principado. Ciertamente éstos se reúnen en un lugar consagrado en un momento del año en las fronteras de los Cornutes, la cual región es tenida cómo centro de toda la Galia. Aquí desde todas partes se reunen todos los que tienen diferencias y se someten a los decretos y juicios de éstos.

Texto 10
Los druidas consensuaron alejarse de la guerra y no pagan tributos junto con los demás; tienen exención de la milicia e inmunidad de todas las cosas. Muchos, excitados por tan grandes recompensas y por su propia iniciativa, se dirigen hacia la enseñanza y son enviados por los padres y parientes. Se dice qye allí aprenden un gran número de versos. Así pues algunos permanecen en la enseñanza 20 años. Ni consideran que sea lícito mandar estas cosas con letras, como en casi las demás cosas por razones públicas y privadas se sirven las letras griegas. En las primeras quieren convencer de esto, que las almas no mueren, sino que después de la muerte pasan de unos a otros, y piensan que por esto son excitados sobre todo hacia la virtud, despreciado el miedo de la muerte. Además discuten muchas cosas sobre las estrellas y el movimiento de éstas, sobre el mundo y la grandeza de las tierras, sobre la naturaleza de las cosas, sobre la fuerza y poder de los dioses inmortales y arrastran a la juventud.

Texto 11
Sobre todo rinden culto al Dios Mercurio. De este son la mayoria de imagenes. Consideran a este autor de todas las artes, a este como guía de caminos de vías y caminos. Piensan que este tiene la fuerza máxima para las ganancias de dinero y las mercancías. Después de este honran a Apolo, Marte, Júpiter y Minerva. De estos dioses casi tienen la misma opinión que las demás gentes: Apolo aleja las enfermedades, Minerva entrega los comienzos de las obras y de las artes que Marte rige las guerras. Los galos cuentan que todos ellos fueron creados por el padre Dite y dicen que esto ha sido demostrado por los Druidas. Ellos acaban los espacios de todo el tiempo por esta causa no por el numero de días si no de noches. Ellos observan los cumpleaños y los comienzos de los meses y años del mismo modo que el día a la noche.